Tuesday, January 06, 2009

¿Hasta cuando?

En el Ecuador hay muchas personas capaces de liderar una alternativa a esta revolución ciudadana que avanza a paso firme en el camino de la destrucción nacional. Lamentablemente estas personas se refugian en la tranquilidad de sus hogares mientras observan en los noticieros como las buenas intenciones de los corazones ardientes amenazan la estabilidad de nuestro sistema monetario, la solidez de nuestro sistema financiero y la fragilidad de nuestra democracia. Este no es el momento para que aquellos que conocen el camino del éxito se escondan mientras el Ecuador va al despeñadero.

Nuestro país va de tumbo en tumbo hace muchos años y pese a tener personas muy capacitadas para gobernarlo en la dirección correcta, continúa en esta lamentable tragicomedia donde personajes sin experiencia y mucha teoría amenazan con crear un caos nacional parecido al que experimentó el Perú a finales de los 80s. Para los que entienden esto, hoy no es el momento de simplemente mirar lo que ocurre.

La dolarización pende de un hilo por factores externos y por acciones expresas de quienes hoy nos gobiernan. Para una revolución que ofrece el oro y el moro, no poder imprimir billetes es una seria limitación en su deseo de continuar siendo generosos con el dinero del resto. Para quienes comprenden la importancia y los beneficios de la dolarización este no es el momento de guardar silencio ante un desastre cada vez más cercano.

El sistema bancario ecuatoriano puede hacer frente a la crisis financiera mundial, pero la oportunidad de cada banco para aplicar las medidas que considere más convenientes de acuerdo a la realidad individual se ve amenazada por decisiones de teóricos que poco entienden del funcionamiento del mercado. Para quienes comprenden la necesidad de respaldar en libertad a la banca nacional para evitar su colapso, este es el momento de salir y decirlo.

Finalmente con las dificultades económicas que se avecinan vuelve a rondar el fantasma del fin de la democracia. El gobierno no podrá cumplir con sus promesas electorales, ni hacer respetar su regalona constitución poniendo en jaque nuestra patuleca democracia una vez más, cuando el descontento popular se vuelque a las calles y plazas. Para quienes entienden la importancia del valor de la democracia y la libertad este no es el momento de continuar siendo espectadores ¿Hasta cuando le vas a decir no a la patria? ¿Hasta cuando le vas a decir no a la posibilidad de transformar de verdad el país que dejarás a tus hijos?

Se vienen unas nuevas elecciones, ojala estas personas capaces estén en las trincheras.

Articulo publicado en Diario El Universo

Labels: