León Febres-Cordero
Con mucho dolor me entero la tarde de ayer de la muerte de León Febres-Cordero, uno de los más grandes lideres de la historia del Ecuador y de Guayaquil –cuidad a la que transformo-.
Los guayaquileños no podemos olvidar jamás a ese hombre –que con sus virtudes y defectos- nos devolvió dos cosas que habíamos perdido hace mucho tiempo: Nuestra ciudad y nuestro amor por ella.
Se va un líder valiente, honesto, capaz y frontal que no dudo nunca en luchar por lo que consideraba correcto. Debo admitir que discrepe muchas veces con su forma de actuar y de pensar, pero en el balance, se va un político ejemplar que vivió hasta sus últimos minutos preocupado por su ciudad y su país.
Ayer nos dejo un autentico guayaquileño –de esos que ya casi no existen-, un hombre madera de guerrero y sin duda el mejor Alcalde de nuestra historia.
“Todo sacrificio por la tierra donde uno nació y sabe que va a morir, vale la pena, bajo cualquier circunstancia”. León Febres-Cordero
Quiero terminar robándome una frase de un gran amigo mío ayer “Por enseñarle a Guayaquil a no ahuevarse nunca: Gracias León”.
Hasta luego Señor Presidente. El país y su ciudad le agradecen, usted pasó ya a la inmortalidad de la historia.
Fernando Coronel Velasco
Articulo publicado en la Reviste Emergente (Guatemala)
Los guayaquileños no podemos olvidar jamás a ese hombre –que con sus virtudes y defectos- nos devolvió dos cosas que habíamos perdido hace mucho tiempo: Nuestra ciudad y nuestro amor por ella.
Se va un líder valiente, honesto, capaz y frontal que no dudo nunca en luchar por lo que consideraba correcto. Debo admitir que discrepe muchas veces con su forma de actuar y de pensar, pero en el balance, se va un político ejemplar que vivió hasta sus últimos minutos preocupado por su ciudad y su país.
Ayer nos dejo un autentico guayaquileño –de esos que ya casi no existen-, un hombre madera de guerrero y sin duda el mejor Alcalde de nuestra historia.
“Todo sacrificio por la tierra donde uno nació y sabe que va a morir, vale la pena, bajo cualquier circunstancia”. León Febres-Cordero
Quiero terminar robándome una frase de un gran amigo mío ayer “Por enseñarle a Guayaquil a no ahuevarse nunca: Gracias León”.
Hasta luego Señor Presidente. El país y su ciudad le agradecen, usted pasó ya a la inmortalidad de la historia.
Fernando Coronel Velasco
Articulo publicado en la Reviste Emergente (Guatemala)
Labels: Fernando Coronel Velasco


<< Home