Planeta Azul (No Verde)
Cuando hablamos del cambio climático parece que nos enfrentamos a una realidad que no admite discusión, pero este mes he decidido ser políticamente incorrecto y cuestionar lo que muchos toman por verdad absoluta. Creo que el planeta se está calentando – y la evidencia lo demuestra - pero no creo que sea exclusivamente por culpa de la humanidad. Hay un trasfondo político a todo esto del calentamiento global y propongo que nos hagamos una serie de preguntas distintas para ver si comprendemos mejor la situación. El titulo del artículo lo tomo de un interesante libro publicado sobre este tema por Vaclav Klaus, ex – Primer Ministro de la República Checa.
Al Gore y algunos científicos nos demuestran con elaborados cuadros que el planeta está hoy en su punto más caliente desde 1880, lo que hace que nos preguntemos naturalmente ¿Cómo solucionamos esto? ¿Qué estamos haciendo para que esto pase? Cuando en realidad, la primera pregunta que deberíamos hacernos es ¿Por qué en 1880 el planeta se calentó tanto como hoy? Y es que ahí está la clave a la primera duda sobre este tema, en 1880 no existían las industrias que hoy supuestamente emiten los gases que están causando el cambio climático, ni existían los vehículos que hoy circulan emitiendo CO2 ¿Entonces por qué el planeta se calentó tanto antes? Bueno la explicación a esto parece ser un tanto más sensata y hasta bastante lógica. La temperatura de nuestro planeta depende –entre otras cosas- de nuestra distancia respecto del sol según los movimientos cíclicos de la órbita terrestre, y hoy como en 1880 estamos más cerca del sol que lo normal, lo que parecería explicar el cambio de temperatura que vivimos y que promete cambiar como lo ha hecho durante milenios.
Parece muy claro el consenso en la comunidad científica sobre el hecho de que el planeta se está calentando, pero no existe ni de lejos un acuerdo general en relación a que esté aumento de la temperatura mundial se deba a la acción del hombre.
Como defensor de la libertad estaré en contra siempre de aquellas medidas muchas veces románticas y bien intencionadas que pretenden imponernos una visión única que además trae un cierto tufo de comunismo nostálgico. Si efectivamente estamos causando todos estos problemas en el planeta, entonces la solución es confiar y creer en la humanidad, entendiendo que nosotros en libertad y con los incentivos correctos encontraremos la mejor manera de solucionarlo. En el fondo, el pretender imponernos formas de vida demuestra una desconfianza en la bondad del ser humano que preocupa, mientras sube a los altares a un puñado de gurús que vienen a salvarnos de nuestras contaminantes y mediocres vidas.
Yo discrepo con los apocalípticos verdes, entre otras cosas porque creo que el mundo debe tener hoy otras prioridades, al final cada día mueren miles de personas y parece que nos olvidamos de esto. Está bien preocuparse por el planeta, pero esta aldea mundial tiene también otros problemas.
Articulo Publicado en la Revista La U
Al Gore y algunos científicos nos demuestran con elaborados cuadros que el planeta está hoy en su punto más caliente desde 1880, lo que hace que nos preguntemos naturalmente ¿Cómo solucionamos esto? ¿Qué estamos haciendo para que esto pase? Cuando en realidad, la primera pregunta que deberíamos hacernos es ¿Por qué en 1880 el planeta se calentó tanto como hoy? Y es que ahí está la clave a la primera duda sobre este tema, en 1880 no existían las industrias que hoy supuestamente emiten los gases que están causando el cambio climático, ni existían los vehículos que hoy circulan emitiendo CO2 ¿Entonces por qué el planeta se calentó tanto antes? Bueno la explicación a esto parece ser un tanto más sensata y hasta bastante lógica. La temperatura de nuestro planeta depende –entre otras cosas- de nuestra distancia respecto del sol según los movimientos cíclicos de la órbita terrestre, y hoy como en 1880 estamos más cerca del sol que lo normal, lo que parecería explicar el cambio de temperatura que vivimos y que promete cambiar como lo ha hecho durante milenios.
Parece muy claro el consenso en la comunidad científica sobre el hecho de que el planeta se está calentando, pero no existe ni de lejos un acuerdo general en relación a que esté aumento de la temperatura mundial se deba a la acción del hombre.
Como defensor de la libertad estaré en contra siempre de aquellas medidas muchas veces románticas y bien intencionadas que pretenden imponernos una visión única que además trae un cierto tufo de comunismo nostálgico. Si efectivamente estamos causando todos estos problemas en el planeta, entonces la solución es confiar y creer en la humanidad, entendiendo que nosotros en libertad y con los incentivos correctos encontraremos la mejor manera de solucionarlo. En el fondo, el pretender imponernos formas de vida demuestra una desconfianza en la bondad del ser humano que preocupa, mientras sube a los altares a un puñado de gurús que vienen a salvarnos de nuestras contaminantes y mediocres vidas.
Yo discrepo con los apocalípticos verdes, entre otras cosas porque creo que el mundo debe tener hoy otras prioridades, al final cada día mueren miles de personas y parece que nos olvidamos de esto. Está bien preocuparse por el planeta, pero esta aldea mundial tiene también otros problemas.
Articulo Publicado en la Revista La U


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