Que es la Democracia?
En la edición pasada, asumí una difícil responsabilidad y aquí la cumplo.
Democracia es una palabra conocida por todos, pero muy difícil de definir. Lincoln decía que la democracia era “el poder del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”. Postura interesante pero muy utópica de cierta forma y ya veremos por que. Etimológicamente hablando, o estudiando el significado literal de la palabra, democracia viene del griego demos: pueblo y kratos: poder, lo cual a más de establecer lo ya conocido por muchos, nos plantea un dilema mayor, no solo para saber que es, sino ir un poco más allá y saber que debemos esperar de ella.
Esta palabra ha sufrido una suerte de erosión semántica por el uso indiscriminado que de ella hicieron teóricos y políticos de las más diversas y opuestas líneas ideológicas.
Hablaron de democracia los fascistas en Italia encabezados por Mussolini; Hitler hablo de democracia también, pese a postular el gobierno de las minorías selectas y de sostener que “la mayoría ha sido siempre, no solo abogada de la estupidez, sino también de las conductas mas cobardes, y así como cien mentecatos no suman un hombre listo, tampoco es probable que una resolución heroica provenga de cien cobardes”; y los comunistas llamaron democracias populares a su regimenes políticos totalitarios.
Tiene toda la razón por tanto Roger Labrousse cuando afirma que nada indigna más a los partidarios y defensores de la democracia que encontrar que la palabra pertenece también al vocabulario de sus completos adversarios.
El propósito de este artículo es no solo limitarnos a la definición, sino entender –y esto es muy importante- que tiene limites la democracia, para de esta forma evitar excesos a los que se puede llegar como son, la tiranía de la mayoría (donde los que son más sea en numero o en poder, aplastan a los que son menos) y la dictadura del voto (donde las mayorías móviles parlamentarias condicionan el desarrollo del país por fines electoreros).
Por eso decimos que es errada la idea de que la mayoría debe gobernar sin ningún tipo de límites, son justamente esos límites lo que deben encontrarse en la ley. En las democracias el peligro será siempre que la “mayoría” ejerza el poder absoluto.
Terminare citando a Hayek: “el sometimiento del gobierno a la ley fue el tesoro que un día se nos confió a los hoy por desgracia escasos y dispersos cancerberos del auténtico ideal democrático”.
Sobre democracia queda sin duda mucho por decir, sin olvidar que más allá de la definición personal que podamos armar, no podemos olvidar que como forma de gobierno tiene límites claros, y si estos se sobrepasan entramos al absolutismo de una mayoría encabezada por un déspota.
Fernando Coronel Velasco
Articulo Publicado en la Revista La U.
Democracia es una palabra conocida por todos, pero muy difícil de definir. Lincoln decía que la democracia era “el poder del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”. Postura interesante pero muy utópica de cierta forma y ya veremos por que. Etimológicamente hablando, o estudiando el significado literal de la palabra, democracia viene del griego demos: pueblo y kratos: poder, lo cual a más de establecer lo ya conocido por muchos, nos plantea un dilema mayor, no solo para saber que es, sino ir un poco más allá y saber que debemos esperar de ella.
Esta palabra ha sufrido una suerte de erosión semántica por el uso indiscriminado que de ella hicieron teóricos y políticos de las más diversas y opuestas líneas ideológicas.
Hablaron de democracia los fascistas en Italia encabezados por Mussolini; Hitler hablo de democracia también, pese a postular el gobierno de las minorías selectas y de sostener que “la mayoría ha sido siempre, no solo abogada de la estupidez, sino también de las conductas mas cobardes, y así como cien mentecatos no suman un hombre listo, tampoco es probable que una resolución heroica provenga de cien cobardes”; y los comunistas llamaron democracias populares a su regimenes políticos totalitarios.
Tiene toda la razón por tanto Roger Labrousse cuando afirma que nada indigna más a los partidarios y defensores de la democracia que encontrar que la palabra pertenece también al vocabulario de sus completos adversarios.
El propósito de este artículo es no solo limitarnos a la definición, sino entender –y esto es muy importante- que tiene limites la democracia, para de esta forma evitar excesos a los que se puede llegar como son, la tiranía de la mayoría (donde los que son más sea en numero o en poder, aplastan a los que son menos) y la dictadura del voto (donde las mayorías móviles parlamentarias condicionan el desarrollo del país por fines electoreros).
Por eso decimos que es errada la idea de que la mayoría debe gobernar sin ningún tipo de límites, son justamente esos límites lo que deben encontrarse en la ley. En las democracias el peligro será siempre que la “mayoría” ejerza el poder absoluto.
Terminare citando a Hayek: “el sometimiento del gobierno a la ley fue el tesoro que un día se nos confió a los hoy por desgracia escasos y dispersos cancerberos del auténtico ideal democrático”.
Sobre democracia queda sin duda mucho por decir, sin olvidar que más allá de la definición personal que podamos armar, no podemos olvidar que como forma de gobierno tiene límites claros, y si estos se sobrepasan entramos al absolutismo de una mayoría encabezada por un déspota.
Fernando Coronel Velasco
Articulo Publicado en la Revista La U.


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