De la soberanía y otros demonios
Siempre he pensado que resulta más conveniente, esperar que pasen los días para lograr hacer un análisis frío de una situación delicada como la que acabamos de vivir con Colombia.
Hoy el tema esta al menos a nivel diplomático resuelto, las implicaciones del incidente están lejos de ser superadas, pero ya no solo que podemos sino que debemos sacar las primeras conclusiones del tema.
Partimos de dos posiciones iniciales:
1- Las Fuerzas Armadas de nuestro país son incapaces de controlar el territorio ecuatoriano; o,
2- Existe una especie de “protección” de parte de nuestro país frente a un grupo como las Farc.
Ambas igual de preocupantes, obviamente la segunda tiene implicaciones muy serias que van más allá del incidente como tal. En todo caso la duda queda, cada uno haga su propia conclusión.
Luego entramos al segundo tema de fondo, y es por que solo Colombia debe ser sancionada por violar nuestra soberanía, ¿Qué pasa con las Farc? Contra ellas no se pide sanciones enérgicas por violar nuestro territorio, y claro no va a faltar quien diga que nadie las puede sancionar por que no son Estado, y esta bien, es una respuesta valida, pero al menos la sanción debe pedirse como acto formal y demostrar al mundo que se deplora la existencia de grupos que utilizan el terror como herramienta política.
Por ultimo esta el tema de la soberanía. En el Ecuador, por motivos sentimentales, románticos, melancólicos o como quieran llamarlos seguimos entendiendo la soberanía como algo absoluto, frente a lo cual no caben consideraciones de ningún tipo.
Lo lamentable de esto es seguir creyéndolo en las más altas esferas de poder, cuando se trata -al menos en los papeles- de un gobierno de académicos, que al parecer no se han actualizado, por que la soberanía absoluta fue descartada en el mundo civilizado hace casi 100 años, producto de lo cual nacen temas como la Unión Europea, cosa que bajo nuestra definición de la palabra no caben por que estaríamos perdiendo “soberanía”.
Lo que hizo Colombia es repudiable, pero al parecer razones hay para hacerlo como lo hicieron. Pero algo si hay que decir, no fue una invasión al Ecuador ni mucho menos, se trato de un tema puntual contra las Farc y la historia demostrará a quien le quedo grande el puesto por –según evidencias- solapar actitudes de grupos a quienes se teme calificar como lo que son: terroristas.
El mundo avanza y las fronteras son cada día asunto de estudio en los colegios y nada más. El abrirse al mundo desarrolló países, y nosotros en cambio con nuestro concepto atrasado de soberanía somos los más soberanos, pero este concepto entendido así solo lo mantienen los países más pobres y aislados del mundo, que están dispuestos a irse a la guerra por asuntos tan simples como lo ocurrido. ¿Soberanos? Mmm, soberanos idiotas.
Hoy el tema esta al menos a nivel diplomático resuelto, las implicaciones del incidente están lejos de ser superadas, pero ya no solo que podemos sino que debemos sacar las primeras conclusiones del tema.
Partimos de dos posiciones iniciales:
1- Las Fuerzas Armadas de nuestro país son incapaces de controlar el territorio ecuatoriano; o,
2- Existe una especie de “protección” de parte de nuestro país frente a un grupo como las Farc.
Ambas igual de preocupantes, obviamente la segunda tiene implicaciones muy serias que van más allá del incidente como tal. En todo caso la duda queda, cada uno haga su propia conclusión.
Luego entramos al segundo tema de fondo, y es por que solo Colombia debe ser sancionada por violar nuestra soberanía, ¿Qué pasa con las Farc? Contra ellas no se pide sanciones enérgicas por violar nuestro territorio, y claro no va a faltar quien diga que nadie las puede sancionar por que no son Estado, y esta bien, es una respuesta valida, pero al menos la sanción debe pedirse como acto formal y demostrar al mundo que se deplora la existencia de grupos que utilizan el terror como herramienta política.
Por ultimo esta el tema de la soberanía. En el Ecuador, por motivos sentimentales, románticos, melancólicos o como quieran llamarlos seguimos entendiendo la soberanía como algo absoluto, frente a lo cual no caben consideraciones de ningún tipo.
Lo lamentable de esto es seguir creyéndolo en las más altas esferas de poder, cuando se trata -al menos en los papeles- de un gobierno de académicos, que al parecer no se han actualizado, por que la soberanía absoluta fue descartada en el mundo civilizado hace casi 100 años, producto de lo cual nacen temas como la Unión Europea, cosa que bajo nuestra definición de la palabra no caben por que estaríamos perdiendo “soberanía”.
Lo que hizo Colombia es repudiable, pero al parecer razones hay para hacerlo como lo hicieron. Pero algo si hay que decir, no fue una invasión al Ecuador ni mucho menos, se trato de un tema puntual contra las Farc y la historia demostrará a quien le quedo grande el puesto por –según evidencias- solapar actitudes de grupos a quienes se teme calificar como lo que son: terroristas.
El mundo avanza y las fronteras son cada día asunto de estudio en los colegios y nada más. El abrirse al mundo desarrolló países, y nosotros en cambio con nuestro concepto atrasado de soberanía somos los más soberanos, pero este concepto entendido así solo lo mantienen los países más pobres y aislados del mundo, que están dispuestos a irse a la guerra por asuntos tan simples como lo ocurrido. ¿Soberanos? Mmm, soberanos idiotas.


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